He querido comenzar incluyendo en el título de este artículo el término “altos directivos” para subrayar desde la primera línea que tanto la visión como las vivencias que pretendo reflejar en este post están basadas en mi conocimiento y experiencia con este foco de profesionales. De hecho, en otros niveles más junior del mercado laboral, la importancia de la identidad digital funciona de forma diferente a cómo afecta en puestos más seniors. Como punto de partida, es importante tener en cuenta que la generación actual de altos directivos que ha labrado su carrera profesional en España, a diferencia de lo ocurrido en otros países, no la han cultivado con Internet. Esto significa que la gran mayoría de ellos no ha recurrido nunca por razones profesionales al canal Internet o lo ha hecho en contadas ocasiones.
Desde mi punto de vista como headhunter, la identidad digital de un profesional suele cobrar protagonismo en la fase más inicial del proceso de recruiting. Sin duda, Internet se ha convertido en un canal muy útil para nosotros. Sobre todo en esa etapa de investigación inicial, en la que una vez trazado el mapa de posibles candidatos, intentamos recabar la máxima información posible acerca de estos. Cuanta mayor información en positivo o neutra pueda quedar reflejada en la red, mayores serán las posibilidades de llegar a contactar con ese candidato frente a otro del que no dispongamos ninguna. Obvio es, que no todas las fuentes de información que utilizamos tienen el mismo valor. Así por ejemplo, las referencias personales con las que podamos contar, siempre serán más creíbles y relevantes (e incluso suficientes) que todo lo que vayamos a encontrar de esa persona en la Red. Como suele decirse “el papel todo lo soporta” y en Internet se dicen muchas cosas que no son del todo verdad. Sin embargo, esto no significa que uno no deba mirar de reojo a todo lo que se dice de sí mismo en Internet, pues si bien es cierto que en cinco años ningún candidato ha sido descartado por esta razón, puede que en el futuro la situación cambie y la reputación online personal llegue a convertirse en una “killer question”.
¿En qué espacios y con qué finalidad debería un candidato estar presente para favorecer su “identidad digital”? Descartando de antemano en el entorno de alta dirección las llamadas “redes sociales”, donde nunca iríamos a buscar, estar presente en redes profesionales como LinkedIn o Xing puede resultar de utilidad. Digo puede, porque para que esta presencia llegue a ser realmente beneficiosa y no lo contrario, es necesario tener en cuenta también el tipo de información profesional que se está compartiendo (un CV demasiado ampliado puede ser una evidencia de “estar ofreciéndose”), cuidar que ésta esté actualizada y sobre todo tener claro qué esperamos de nuestra presencia allí. Según mi propia experiencia, mi opinión es que este tipo de profesionales seniors, deberían estar presentes en estas redes con el único fin de hacer networking. Es decir, ampliar su red de contactos e incluso internacionalizarla. Estas plataformas son muy útiles para crear vínculos que podrían resultar de utilidad ahora o en el futuro, siempre y cuando éstos sepan cómo cuidar de su red de contactos personales y profesionales y no sólo acudan a ella por un interés comercial. A los altos directivos que están buscando un cambio, les recomendaría salir siempre de forma más discreta, por ejemplo a través de headhunters. Quedo a su disposición.