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Si las impresiones que me propongo compartir con vosotros a continuación se os antojan un tanto próximas en el tiempo, quizás halléis la razón en el especial que este pasado fin de semana el periódico Expansión dedicó a tratar esta cuestión. Para este reportaje, el diario quiso contar con la opinión profesional de Signium International España y es por esto que quizás si habéis comprado la prensa el sábado o domingo encontraréis ciertas coincidencias. De todos modos, no quería dejar pasar la oportunidad, aprovechando esta colaboración especial con Expansión para plasmar también en nuestro blog algunas de esas conclusiones a las que llegamos.

En este sentido, la pregunta casi instantánea que uno se hace cuando piensa en el empleo y el sector de la abogacía es: ¿cómo se presenta el año para este colectivo? En términos generales, podría decirse que en 2011 continuará la adecuación de plantillas de acuerdo con la necesidad de prestación de servicio. Esta tendencia se dejará notar en diferentes frentes: por un lado, continuará el reajuste en las contrataciones de recién licenciados iniciado unos años atrás. Y por el otro, esta búsqueda de la eficiencia conllevará también que las promociones a Asociado Senior o a Socio también serán más ajustadas, y por tanto la carrera profesional se hará más dura. Otro de los movimientos generales a los que asistiremos dentro del sector será el continuo ir y venir de socios procedentes de firmas competidoras. Estos fichajes serán mejor recibidos si consiguen arrastrar con ellos su cartera de negocio. La concentración en el sector también será otra propensión en este mercado. Mi vaticinio es que durante este 2011 continuarán las fusiones y absorciones de despachos, buscando acaparar el mayor número de áreas de disciplina en las que prestar servicio para esquivar con esta fórmula los obstáculos devenidos con la crisis.

Volviendo a la cuestión del nombramiento o promoción de nuevos socios, me gustaría puntualizar que en mi opinión, más allá de haberse reducidos las opciones reales,  lo que ha ocurrido es que éstas han comenzado a adecuarse a la realidad. Por tanto, lo correcto sería hablar de que se está produciendo una situación de contención para corregir los excesos cometidos en años de bonanza. Lo que ocurrió durante estos años es que se dio la tarjeta de Socio con demasiada alegría a profesionales cuya contribución efectiva a la gestión, desarrollo y espíritu del despacho no era la correcta. Y como consecuencia de esto, la figura del socio se devaluó, en tanto en cuanto la facturación y compensaciones por socio se redujeron, al contar el despacho con más asociados de los que realmente necesitaba el negocio. Según venimos reflejando desde 2005 en el estudio retributivo del sector que con carácter anual publica Signium International España, esta disminución en el reparto de beneficios entre socios no ha venido sino a preceder o a acompañar  la tendencia general de continua ralentización en las compensaciones que han experimentado todos los segmentos del sector. Este estudio al que hago se referencia se puede consultar en la sección de estudios de nuestra página web.

Por último, no me gustaría terminar este artículo sin hacer referencia a las áreas que serán más demandadas durante el 2011. En concreto, las de mayor crecimiento serán las de Derecho financiero y bancario -sobre todo en el ámbito regulatorio- ; Derecho procesal y también Penal en su vertiente más consultiva. El resto de áreas que también crecerán serán las de Derecho Laboral y algunas parcelas específicas del Derecho Fiscal. En definitiva,  adecuación en las plantillas y asociados, concentración del sector, contención en los sueldos y nuevas posibilidades dentro de algunas áreas del derecho. Esto es según nuestra visión,  lo que acontecerá en 2011 en cuanto a perspectivas de empleo en el sector de la abogacía se refiere. Lo que realmente ocurrirá, lo viviremos todos durante los próximos nueve meses.






De vuelta a la conversación

Publicado el noviembre 4, 2010 08:58 por ignacio.bao

La buena comunicación es una tarea que requiere de tiempo, esfuerzo y creatividad. Vivimos en una sociedad donde la saturación informativa nos conduce a ser selectivos y eso hace que captar la atención del público no resulte sencillo. Como espectadores de la información, establecemos filtros que nos permiten separar lo interesante del ruido habitual con el que somos bombardeados a diario. Y como artífices, debemos ser capaces de crear estructuras sostenibles en el tiempo que nos permitan asegurar un flujo correcto de información con nuestros clientes, candidatos, amigos y entorno en general. En el pasado, lo intentamos sin demasiada convicción y nuestra labor no superó la barrera del tiempo. Hoy, habiendo aprendido de nuestros errores reanudamos esta experiencia de comunicación, con más confianza y entusiasmo que nunca.

Durante los más de 15 años que llevo en esta profesión he tenido la suerte de poder tratar con profesionales del más alto nivel a través de todo el mundo.  Al tener la oportunidad de trabajar estrechamente con estas personas, he gozado y me he enriquecido con un amplio abanico de perspectivas, experiencias y opiniones sobre la gestión empresarial, las diferentes culturas de negocios en el mundo y la gestión del talento. Como consultor en activo, mi principal vocación ha residido siempre en el asesoramiento de los muchos profesionales que han traspasado el umbral de nuestra puerta. Me habría encantado poder sentarme incluso a charlar y tomar un café con ellos. Indagar acerca de sus conocimientos sobre diferentes temas e iluminar mi propio entendimiento con sus experiencias. Sin embargo, nunca tenemos tiempo suficiente para recibir a todos. Como tampoco lo tenemos para buscar, analizar y entender gran parte de la información disponible sobre gestión del talento o cualquier otra disciplina empresarial.

Por esta razón, desde estas líneas esperamos poder compartir con vosotros todos nuestros conocimientos y vivencias cada semana. Unas opiniones muy nuestras, que siempre serán fruto de muchos años de experiencia. A través de este  formato interactivo, sin duda más personal y cercano que los tradicionales canales corporativos, queremos invitaros  a participar con vuestros comentarios, preguntas, preocupaciones e ideas. Si esto fuera una fábula y algún genio nos concediera  la oportunidad de pedir un deseo, nuestra mayor aspiración sería que este espacio pudiera dar lugar a un verdadero  diálogo profesional entorno al mundo de la gestión del talento profesional. Ojalá que nos podáis acompañar en esta aventura porque esta vez hemos vuelto para quedarnos.






Una de las consecuencias de la reciente, y aun no concluida, crisis financiera es el debate que se ha instalado en la clase política y que ha transcendido a la ciudadanía acerca de la necesidad de limitar los salarios percibidos por los ejecutivos del sector financiero. Debate que también se produce en España y que incluso será uno de los puntos a incluir dentro de la agenda de la Presidenecia española de la Unión Europea.

Primeramente me gustaría hacer hincapie en que la actual crisis es en gran medida la consecuencia de un sistema financiero complejo capaz de desarrollar productos dificilies de entender y en la mayoría de los casos de dificil predicción en cuanto a los resultados  que provocan cuando los mercados van en contra de las previsiones sobre las cuales estos instrumentos se desarrollaron.

Por tanto para evitar que una crisis como la actual se repita es primero necesario estar seguro de que las Entidades Financieras son capaces de analizar en profundidad los productos que recomiendan, para ello los Departamentos de Control, Riesgo y Auditoría deben estar cualificados para realizar estas comprobaciones y generar tranquilidad sobre los productos y servicios ofrecidos.

Pero, por si esto no fuese así, se debe reforzar la supervisión externa de las Entidades Financieras, tanto por parte de la iniciativa privada, Firmas de Auditoría, como por la Iniciativa Pública creando y mejorando Organismos de Suprevisión Estatales y Supra-Estatales. Sin olvidar la muy necesaria supervisión de las Agencias de rating cuyas recomendaciones horas antes de la crisis eran totalmente contrarias a la realidad de las Entidades por ellas supervisadas. Aprovecho esta tribuna para lanzar una invitación a la Unión Europea para crear por iniciativa pública o semi-pública una más que necesaria Agencia de Rating Europea que sin duda beneficiaría la transparencia y la competencia en un sector dominado en exclusiva por Agencias norteamericans.

Pero en fin todo este comentario anterior ha pasado de puntillas en los diferentes debates que se han producido como consecuencia de la crisis y parece que al final los verdaderos culpables de esta crisis son los salarios percibidos por los ejecutivos del sector financiero.

Con relación a este tema debemos aclarar que los salarios fijos se han estandarizado a nivel mundial, y salvo por las diferencias de tipo de cambio, estas retribuciones son muy similares en las diferentes plazas financieras internacionales. La gran diferencia esta en el salario variable que se percibe como consecuencia de alcanzar los objetivos establecidos de forma individual, departamental o a nivel de la Entidad. Este salario variable, en la plaza de Madrid para Bancos españoles puede suponer entornos de 1 a 3 veces el salario fijo, aunque existen algunas excepciones puntuales de mayor cuantía, pero en el caso de Ejecutivos de que trabajan para Banca extranjera en plazas internacionales como Londres, New York o Hong Kong, puede no tener límite y así alcanzar hasta 120 veces el salario fijo.

La causa de este desfase está primero en la diferencia del volumen de transacciones que ese intermedian en las diferentes palzas financieras que hacen que los salarios variables sean mayores en las plazas donde se produce mayor numero de operaciones financieras, pero tambien se basa en la diferencia cultural.

Esta diferencia cultural hace que los Bancos españoles premien más el trabajo en equipo y dan más importancia a la capacidad que la estructura de la entidad supone a la hora de realizar los resultados mientras que el resto de entidades financieras premian la individualidad y el corto plazo.

Como vemos las diferencias son notables y en un mercado libre, aquellos profesionales mejor capacitados se moveran hacia las entidades que mejor retribuyan sus servicios, por ello, la limitación de las percepciones por si sola no es una solución y en todo caso sólo podría afectar a las Entidades intervenidas las cuales a su vez se descapitalizarían de sus mejores recursos empeorando su situación.

Por ello, volviendo al tema del inicio de esta Tribuna, una adecuada supervisón que elimine los productos de riesgo incierto, que limite las comisiones y corretajes de esos productos y que por tanto reduzca el beneficio no recurrente de las Entidades Financieras que quieran ofrecer esos productos permitiría la autorregulacion del mercado y por tanto una adecuación de los salarios variables a la oferta y demanda existente de profesionales culaificados.

Estas medidas pueden complementarse con la necesidad de correlacionar el salario variable con el buen fin de las operaciones por las cuales se percibe y por tanto obligar de manera natural al diferimiento de la percepcion de esta parte de la retribución.

Ignacio Bao
Chairman
Bao Partners / Signium International






Automotivación y crisis

Publicado el julio 13, 2009 12:47 por ignacio.bao

La actual situación económica tiende a reproducir en nuestro entorno numerosas situaciones profesionales y personales que nos empujan a cundir en el desaliento y este es precisamente una de las causas de nuestra incapacidad para salir de la tesitura en la que nos encontramos.

La consecuencia de este entorno negativo es su influencia en que nos instalemos en la autocomplacencia de comparar nuestra situación con la de aquellos que tienen un peor posicionamiento y conformarnos con que nuestra estatus sea algo mejor. En el peor de los casos el desánimo nos lleva a caer en una espiral que nos puede afectar incluso en la salud.

No es cuestión de reflejar un optimismo permanente pero tampoco es necesario ser uno de los cuatro ángeles del Apocalipsis que desgraciadamente abundan hoy en nuestro entorno. La situación macroeconómica escapa de nuestras posibilidades de gestión pero no la microeconómica de la cual somos directamente responsables y para lo cual si debemos ser capaces de poder articular un plan de acción.

Lo primero es conocernos, ya sea personal o empresarialmente – es necesario entender cuales son realmente nuestras virtudes y defectos, o dicho en clave de gestión, nuestras fortalezas y debilidades para poder reforzar las primeras y minorar las segundas – para seguidamente concentrar nuestro esfuerzo en hacer ver a nuestro entorno como poder aprovechar estas fortalezas en su propio beneficio y por tanto en el nuestro, ya sea a la hora de solicitar un trabajo o de competir por la consecución de un proyecto.

Todos tenemos problemas pero, con la excepción de aquellos derivados de la salud, la solución de una parte muy importante de los mismos esta en nuestras manos, aunque también para ello debamos aprender a aceptar sacrificios, ya sea salariales, de cambio de función o de reducción de estructura en el caso empresarial y para ello como ya mencione anteriormente es necesario conocernos mejor para poder establecer el nivel de sacrificio que estamos dispuestos a asumir.

Por ello es necesario ser capaces de buscar en nuestro interior las fuerzas necesarias para seguir adelante, que pueden ser de diversa índole; nuestra familia, nuestro deseo de progresar, nuestro instinto de supervivencia,… deben ser nuestro motor, para refugiarnos en ellos como fuente de inspiración cuando caigamos en el desanimo ya que si no somos capaces de autofortalecernos y por tanto de automotivarnos difícilmente nuestro entorno será capaz de ayudarnos.

Esta capacidad no es innata; debe ejercitarse y sólo aquellos con la capacidad de desarrollarla serán capaces de sobreponerse a las dificultades que nos impone el día a día.

No es fácil, pero nuestra responsabilidad nos debe impulsar a intentarlo ya que el estar motivados no solamente nos ayuda a nosotros sino que también ayuda a nuestro entorno y facilita la consecución de las metas que nos impongamos.

Ignacio Bao
Chairman
Bao Partners / Signium International